Oro parece, plata no es

Rocio Romero · 11 abr 2016
Wedge&lever redefine el consumo de cinturones con una propuesta basada en arquetipos históricos y una narrativa visual monocromática, donde cada categoría de producto se asocia a una figura emblemática y a una experiencia diferenciada.
La transformación en los hábitos de consumo durante la última década es un hecho asumido. El consumidor actual busca experiencias y significados más allá de la mera funcionalidad del producto. En este contexto, la firma estadounidense Wedge&lever ha logrado dotar al cinturón de una nueva dimensión, convirtiéndolo en un objeto cargado de sentido y narrativa.
Para el relanzamiento de la marca, Wedge&lever ha desarrollado una dirección artística que asocia cada categoría de producto —Sport, Dress y Casual— a un arquetipo histórico, estableciendo así una estructura comunicativa común pero adaptada a las particularidades de cada segmento.
En la categoría Sport, la inspiración proviene de Pericles, general ateniense de la Edad de Oro, símbolo de aventura y competencia. Dress toma como referencia a Julio César, figura del poder y el legado en la Roma republicana. Por su parte, Casual se vincula a William Shakespeare, paradigma de la autenticidad y la rebeldía creativa.
La estética monocromática en blanco y negro predomina en toda la campaña, permitiendo que el producto —las correas— destaque sobre el resto de elementos en escena. En cada uno de los vídeos promocionales, el sonido de un teléfono actúa como detonante narrativo, despertando a los arquetipos y situándolos ante dilemas existenciales propios de su categoría: en Dress, la lucha entre el hombre y la naturaleza económica; en Sport, la competencia directa entre individuos; en Casual, el enfrentamiento entre el hombre y su propia evolución.
El artesano, siempre vestido de oscuro y en un entorno igualmente sobrio, aparece fabricando cada pieza: desde la hebilla hasta el corte y perforación de la correa. Los objetos que acompañan a cada arquetipo refuerzan la relación entre personaje y categoría, mientras que la aparición de fuegos artificiales al final de cada vídeo aporta un cierre visual distintivo.
En Dress, Julio César encarna el poder y la ambición. El vídeo muestra la liberación del arquetipo de las ataduras sociales y la conquista de su destino, simbolizada por un globo y la evolución de la conciencia a través de la pintura.
En Sport, Pericles representa la superación personal. La narrativa visual transforma al guerrero en deportista, desde arqueros hasta jugadores de tenis, culminando en la precisión de disparar una flecha a una manzana, símbolo del cumplimiento del destino.
En Casual, Shakespeare es el modelo de la rebeldía creativa. El protagonista despierta con el sonido de una motosierra y se enfrenta a su versión oscura, liberando finalmente a los maniquíes y alcanzando la libertad, representada por un cráneo de toro cubierto de pintura negra.
La fotografía de producto refuerza esta propuesta con ambientes y composiciones que rompen con lo convencional, generando imágenes que rozan lo irreal. Así, Wedge&lever demuestra que vender cinturones puede ir mucho más allá de la simple transacción comercial.







